Litografía offset con plata sobre papel, firmada a mano por Takashi Murakami. Edición numerada de 300 ejemplares. Publicada por Kaikai Kiki Co. Ltd, Japón.
Phantasma hunde sus raíces en uno de los episodios más extraordinarios de la trayectoria de Takashi Murakami: la creación de The 500 Arhats, la monumental pintura de unos 100 metros de largo que marcó un hito en su aproximación a la imaginería budista y a la pintura narrativa de gran escala. Aquel proyecto desmesurado no surgió de la nada. Nació del diálogo sostenido de Murakami con la historia del arte japonés y, en particular, con representaciones anteriores de los arhats que siguen resonando en el trasfondo cultural del universo visual de Murakami.
Lo fascinante de ese contexto es el contraste de escala y de tono entre las fuentes a las que recurre el artista. Los célebres Five Hundred Arhats de Kano Kazunobu, realizados a finales del periodo Edo, se despliegan a lo largo de cien rollos colgantes, cargados de dramatismo y de una poderosa presencia pictórica. Nagasawa Rosetsu, en cambio, abordó el mismo asunto desde el extremo opuesto, condensándolo en una obra diminuta de apenas unos 3 centímetros de lado. La respuesta de Murakami se sitúa en algún punto entre el homenaje y la transformación, absorbiendo a la vez lo monumental y lo improbable dentro de un lenguaje inequívocamente propio.
Vista desde esa perspectiva, Phantasma es mucho más que una derivación de una serie célebre. La obra prolonga esa extraña intensidad que da a la imaginería de los arhats buena parte de su poder de fascinación: algo de visión espiritual, algo de invención teatral, algo también de imaginación febril. Murakami no trata estas referencias históricas como reliquias inmóviles; las reactiva y las empuja hacia un registro contemporáneo hecho de color incisivo, espacio comprimido y una atmósfera a la vez lúdica e inquietante. Ese equilibrio inestable también resulta esencial para la lógica del movimiento Superflat, donde la imagen histórica y la cultura visual contemporánea colisionan en una misma superficie.
Como edición firmada y numerada, Phantasma muestra asimismo hasta qué punto Murakami sabe trasladar ideas pictóricas ambiciosas al terreno de la obra gráfica. El uso de la litografía offset con plata confiere a la pieza un acabado material muy particular y la sitúa dentro de la historia más amplia de las ediciones limitadas de Takashi Murakami, en las que control técnico e impacto visual avanzan de la mano. Para los coleccionistas interesados tanto en el medio como en la imagen, Artetrama ofrece además lecturas complementarias sobre la litografía, las técnicas contemporáneas de impresión y la compra de obra gráfica.